¿Qué es esto?

Explicación
"Democracia con clase" es un blog en el que se recogen las aventuras del aprendizaje que vivimos profes y alumnos mientras utilizamos un particular método: reproducir la realidad social dentro del aula.
¿Cómo se hace esto? Bueno, eso lo deciden los alumnos, que para eso estamos en una democracia... Si quieres ver cómo se crea una ciudad/estado/pueblo desde 0, sigue con atención nuestro blog.


Justificación
Mucho se ha hablado ya de la importancia que tiene el desarrollo de unas adecuadas competencias en el ser humano para que éste se desenvuelva con éxito en la sociedad. Una de las referencias más actuales a nivel nacional la encontramos en la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria (entre otras etapas educativas). Esta Orden explica que la UNESCO ya en el año 1996 estableció los principios precursores de la aplicación de la enseñanza basada en competencias al identificar los pilares básicos de una educación permanente para el Siglo XXI, consistentes en "aprender a conocer", "aprender a hacer", "aprender a ser" y "aprender a convivir".
Una educación asentada sobre estos pilares contribuye al desarrollo de las competencias necesarias para llevar una vida personal y socialmente valiosa en un Estado democrático moderno (DeSeCo, 2003).
Y qué mejor manera de aprender que en un continuo simulacro de Estado democrático, en un entorno de aprendizaje en el que existen las mismas instituciones políticas y contextos sociales que en la vida real.
Cualquier decisión que se tome en clase es susceptible de ser votada y conceptos como "mayoría absoluta", "enmienda", "concejal", "alcalde", adquieren sentido y son utilizados de forma cotidiana.
Los contenidos de aprendizaje (recogidos para nuestra Comunidad Autónoma en la Orden EDU/519/2014) se trabajan ya que resultan útiles (y, a veces, imprescindibles) para llevar a cabo las decisiones del grupo. Por ejemplo, no podemos diseñar un hospital de forma coherente sin antes investigar sobre los aspectos fundamentales de la salud del ser humano, las especialidades médicas que existen o los principales avances médicos de nuestra época.
Se trata, en definitiva, no de dar sentido a lo que aprendemos sino de aprender aquello que resulta útil, aquello que puede ser puesto en práctica de forma inmediata. 

Metodología
En el aula aparece una "mezcolanza" de estrategias metodológicas bastante interesante...
Al entrar en el aula, el enfoque, la esencia que se respira recuerda a alguna de las propuestas planteadas por los grandes autores (Decroly, Freinet, etc.) al hablar del Aprendizaje Basado en Proyectos y de la Autorregulación; ya que, parafraseando a Marina Garcés (2014), una buena preparación consiste en adquirir autonomía y criterio propio para desenvolverse en el propio tiempo.
La Gamificación también tiene presencia dentro del grupo, ya que en él existen algunos roles definidos (alcalde, concejales, grupo de oposición, etc.) con responsabilidades y poderes inherentes que pueden ir mejorando en función de los logros grupales e individuales que los miembros vayan consiguiendo (como en un videojuego cuando se accede al siguiente nivel o se consigue una mejora para un personaje).
En el trabajo diario se emplea un amplio abanico de materiales curriculares y no curriculares en los que, ¿por qué no?, también tiene cabida el libro de texto; sobre el cual se trabaja, eso sí, poniendo en práctica diversas técnicas de Aprendizaje Cooperativo. Por ello, "folio giratorio", "JigSaw", "lectura compartida" y otras expresiones resultan cotidianas para el alumnado.

Como dice la ya mencionada Garcés (2014), para conseguir esto son necesarios algunos conocimientos, cierta capacidad crítica y de relación y, sobre todo, deseo, mucho deseo. Deseo de no dejar de aprender y de hacerlo desde la propia vida y con vistas a las consecuencias personales y colectivas que tiene el saber.

Evaluación
¡Qué incoherente resultaría utilizar un sistema democrático de aprendizaje en el que el alumno no tuviese voz y voto en su evaluación! Por ello, la evaluación (el proceso de aprendizaje, al fin y al cabo) es formativa y compartida (López Pastor, 2006) ya que con ella profesores y alumnos persiguen la mejora de su aprendizaje (del de los dos...) a través de situaciones de diálogo en las que se reflexiona sobre todo lo que ocurre en el aula.
¿Los exámenes existen dentro de clase? Sí, cuando son necesarios sí; pero son solo un instrumento más (que no tiene por qué tener siempre "forma de papel"), una herramienta sin especial protagonismo que convive con otros amigotes (portfolio, rúbricas, listas de control, situaciones-problema, etc.). Aquí se pueden consultar algunos de los instrumentos utilizados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario